Asistimos constantemente, en el trabajo, en familia, con nuestros amigos, etc. a avances tecnológicos increíbles, mejor dicho, hoy en día comprensibles, pero hace no mucho tiempo impensables.
A quien de nosotros, o de nuestros padres, le iban a decir hace veinte años que podíamos hacernos una foto y que inmediatamente la podía tener la familia entera a su disposición o un grupo de amigos previamente seleccionados.
Todo esto es el esfuerzo del constante desarrollo tecnológico que sufrimos y que no tiene otra intención que facilitarnos la vida, aunque también es verdad que otras muchas veces nos la complica. ¿Podría alguien hoy en día pensar en dejar de desarrollar la tecnología?

No hay comentarios:
Publicar un comentario